jueves, 5 de julio de 2007

SOLUCION



Nací en Santiago en la Clínica Santa María un día Miércoles 5 de Septiembre a las 10 de la noche. Era primavera y seguramente por eso me inclino más por los días claros y brillantes.

Y mientras en New York culmina la primavera, aquí se vive el invierno. Siento un suave aire caliente que anuncia una tormenta y pienso en esta semana. Si!!, ha sido muy variada, mi memoria la reconstruye lentamente y casi sin intención, la recuperación del pasado como fruto del azar dispone las historias como resultado de una elección fortuita: buena compañía, reuniones con productores, componer música, continuar escribiendo una obra de teatro, editar videos, visitas a médicos, hospitales, pagar cuentas, llamadas telefónicas, actualizar y contestar email de consultas del portal www.vihsida.cl pelotazos en la cabeza, días de sol que no calientan a nadie, ir al súper de compras, largos viajes en auto, ver y oir malas noticias por tv, cocinar, lavar, guardar, ordenar, hacer aseo y secar ropa sobre la estufa.

No recuerdo desde cuando que se me viene acumulando ropa para el planchado. Esto de vivir apurado a veces me complica un poco y no me deja tiempo para hacer todo lo que quisiera.

En este inmenso y atochado paisaje que me rodea, radica al mismo tiempo mi fortaleza y vulnerabilidad.

¿Es necesario planchar mi ropa interior?

martes, 19 de junio de 2007

BUENOS AIRES DE INVIERNO



Volví solo a la plaza, estaba helado y el pasto crujía por mis pasos. Faroles sin sombras, escondían delgados fantasmas tras los árboles. Escaños húmedos y vacíos, esperan hasta mañana.

A lo lejos una luna nueva de ayer. El cielo negro aumenta el frío y con mi bufanda al cuello camino por las piedras. Caminos no resueltos, laberintos de niños, columpios de madera se hielan conmigo.

Una cancha sin pelotas, graderías con basuras, reptiles nocturnos se pasean por los tachos. Maldita noche de este Martes diez y nueve.

Hace estragos el silencio y mi respiración se apaga con el ruido de mis pensamientos que veloces como un rayo perforan mis neuronas. Siento la fricción como fuego en mi cerebro.

Se ha vuelto insoportable, pero disimulo bien y casi no parece. Mantengo el mismo tono, la misma actitud. Sereno como antaño, reviso mi agenda interna y nada para más tarde.

Frío arrogante y hostil, hielas como si siempre tuviera razón, reconoce mi error de haber nacido en otro paralelo. Ojala pudiera remediarlo.

Y tratando de sacar un fumo, cayeron varios al suelo, mis dedos entumecidos de frío claman por un guante. Y con el humo volví a casa, caminando por las sombras.

Otra noche solitario, otra noche que detesto.

Procuré mostrarme comprensivo y reconocer mis errores.
No concibo molestar a los demás ni respirar el aire frío.
No hago caso de razones y argumentos.
Quedé ciego de frío.

domingo, 17 de junio de 2007

DIA DEL PADRE



Me considero afortunado de tener un papá como el que tengo.

Hoy tiene 80 años y es una Encina.
Su ejemplo de cariño y dedicación, demostrado junto con mi madre, ha dejado grabado en mi profundamente un buen ejemplo y muestra de afecto hacia la persona que uno más quiere.
Siempre tomados de la mano, rozándose con los dedos en silencio en todas partes, mirándose con complicidad y recordando seguramente esas noches impulsivas de amor.

Tus pequeños ojitos celestes que descansaban y me cuidaban cuando estaba enfermo, tus pocos y verdaderos cariños que tanto necesité y que aun necesito.
Hoy es tiempo que yo diga que te quiero y darte las gracias, quiero abrazarte y decirte que te amo por aceptarme como soy.
No fui seguramente como pensaste, un arquitecto, un médico un abogado, fui un hippie loco que le gustó la música y más de cien canas te sacó en poco tiempo.
Gratuitamente te pagué con insomnios y pesadillas, cometí errores y aprendí con el dolor, nunca me diste la espalda ni evitaste mi mirada, fui yo el que me alejé por no saber como ser hijo.

Hoy te siento cerca, después de tantos años, he aprendido a valorarte y aunque poco te lo diga:

TE QUIERO
.