
Hagamos de adoquines el camino hacia el mañana
y estrechemos nuestras manos frente al mundo y que nos vean.
Besémonos sin importarnos las miradas,
que los besos dan vida y no matan.
Demostremos al mundo que amar es lo mejor de la vida
y dejemos nuestra huella en papel y pentagramas.
Quiero gritar que eres guardián de mis besos
y me da igual lo que piensen los vecinos.
Solo me importa que tus manos estén en las mías.
Amor somos los dos, amor somos tu y yo, amor somos todos.
