sábado, 5 de enero de 2008

LA LOCA DE LA PIEZA DEL FONDO


Eres como un cactus que por donde te toman hieres

Tener corazón es símbolo de inteligencia y es donde nacen las buenas intenciones, lamentablemente llegaste tarde a la repartición y tienes un hueco en el pecho que no se llenará con nada.

Tengo mi tierra y por eso existe mi trabajo, hablo de mi y no tengo miedo, y si hablo del alma creo que me acerco más a Dios.
No podría cortarme una oreja o un dedo por ti, hay alguien que me quiere más y que nunca se alejó de mi. Pero tu pasaste tiempo sola y las gillettes se paseaban por tus brazos; cuantas hormigas habrán saboreado tus gotas de sangre en el piso.

A pesar de que compartimos poco tiempo, creo que valió la pena como experiencia, pero no fue divertido.

No sabes lo que es una pérdida porque nunca has amado a alguien más de lo que te amas a ti. Estás encerrada en tu metro cuadrado respirando aire viciado, tu materia cerebral reblandecida por tóxicos es irrecuperable, y en tu vuelo diario esperas que se pudran tus huesos para ver brotar gusanos blancos. Cuatro años te han hecho la cama y pagado las cuentas, mientras te apropias de lo ajeno como si fuera tuyo. Usas a las personas a tu antojo, las insultas y sin descaro sea el que sea: incluyo a tu madre, te alimentas como vampiro.

Primero tu, segunda tu, tercera tu, el resto … tu, ya que por tener casi 35 años tienes todos los derechos “apropiados” y no ganados. Espero que llegues a los 40 y puedas leer y escribir, caminar, amar y besar antes que se te caigan los labios a pedazos y que no necesites drogas como ahora para funcionar como robot de cuarta categoría que da jugo y quiere depravaciones sexuales.

Privilegias las cosas de poca importancia y fáciles, te cansas de pensar y solucionar problemas, necesitas más de un bastón para caminar por el mundo y de alguien que te sobe la espalda.

Hago cosas y rompo mi pudor para dar a conocer mis logros y conocimientos para el beneficio del mundo, no soy egoísta.

Existe un tratamiento para ti, un tratamiento es una transformación, aléjate de los co-adictos y no aceptes la sobreprotección, facilita el consumo.

Las emociones son provocadas por ti, tu autorizas cuando tienes penas o alegrías, tu eres la que genera lo que sucede en ti.

Mi espacio es acogedor y no de tortura, a pesar de que duermo con ángeles vivo entre algunos demonios

jueves, 20 de diciembre de 2007

PAZ EN LA TIERRA A LOS HOMBRES Y MUJERES DE BUENA VOLUNTAD


“Paz en la tierra a los hombres y mujeres de buena voluntad”
Es mi deseo para todos pero vivir en esta jungla te convierte en guerrero y ermitaño. Convivir con algunas especies a veces gatilla una bipolaridad y ves las cosas de otra forma. La angustia se apodera de ti y ves todo negro, nada tiene sentido, valor, y los estímulos desaparecen como por arte de magia. Un abrazo o una caricia te hacen volver a la realidad, un minuto de compañía igual, que te escuchen también, incluso que te lean. Pero en esta vorágine nadie tiene tiempo para escucharte.
El abandono es peor que la muerte y es el resultado de la larga y eterna transición que estamos viviendo. Los medios se encargan de imponer que lo “normal” es expresarse como sea trasgrediendo al vecino, quedando los valores reales, como la verdadera educación (cívica), relegada a segundo, tercer o cualquier plano. Lo cultural ya no es importante, hace tiempo que dejó de serlo, lo grotesco si lo es. Una buena canción no es nada al lado de un par de buenos de senos o un trasero al aire con plumas o con un colale, y ojala al revés porque se ve más choro. Hoy no es importante que seas bueno en algo, si es importante que tengas la habilidad de joder a alguien o quitarle el puesto y demostrar, a no se quien, que eres capaz hasta de matar y robar para poder vivir.
Como hablar y comunicarse es otro tema, las palabras del diccionario ya no se usan, los modismos, abreviaciones y falta de vocabulario hacen que esta jungla tenga un nuevo lenguaje divisor generacional. Los garabatos en cada conversación están a la orden del día, el respeto ya no existe por nadie.
En estos días de fin de año, cuando generalmente se hace un resumen de los logros del año, solo puedo decir que pasé raspando al siguiente, después de muchos desencantos, lágrimas e insomnios. También viví momentos de alegría junto a mi familia, nuevos vecinos, integré un nuevo grupo musical gracias a mi sobrino Carlitos, disfruté un par de copas con Valeria, Laurita y Felipe me vieron el Tarot y me pronosticaron que el próximo año 2008 viene con todo. ¿Qué más puedo pedir?.

Mi deseo para ustedes con todo mi cariño es:
“Paz en la tierra a los hombres y mujeres de buena voluntad”

Eduardo Valenzuela Rojas

domingo, 16 de diciembre de 2007

SABADO CALIENTE


Despierto acelerado por lo que me depara el día. Sábado caliente como me gustan.
Una tarde agitada corriendo por la carretera, de Sur a Norte y Norte a Sur, sin almuerzo y con la Mistral cerrándome el ojo desde las 4 PM. Prueba de sonido sin técnico, con mucho apetito un poco de sueño y algo más. Desordenes varios, discusiones tontas y todo arreglado, es fácil, nos entendemos bien pero nos comunicamos mal.

A las 7 regreso a casa a vestirme, una ducha helada, rápida, un poco de gel, pararme el pelo y de vuelta otra vez al Norte. ¿Para que?, para pasarlo bien haciendo lo que me gusta, hacer música con amigos y parientes, y mis sobrinos queridos. La tocata fue genial, sin fugas.

A las 2 AM regreso al Sur. Mensajes grabados, llamadas y desencuentros varios, tu te lo pierdes.

Salgo a distraerme a gastar las horas que me quedan. Tengo la cabeza llena de tresillos y los zapatos con piedras, muchas ideas y el corazón con buenas intenciones. La música no acompaña, es la de costumbre, changa changa y me apesta. Saboreo mi trago y saludo un par de amigos. Se me acercan personas, me saludan y entre ellas una mujer para desearme suerte, que su madre me admiraba pero que hoy está muerta, era el mensaje que quería darme. Gracias …

El alumbrado ya no ilumina como hace un par de horas, las sombras son más distorsionadas y largas, se arrastran por la acera y suben al capot, me atemorizan y acelero, las calles están en silencio nadie respira por ellas, las renuncias elásticas están de moda y seguramente mañana dirán lo mismo.

Pero me encontré con el mundo, el que no me gusta y quiero cambiar.
¿Donde están esas miradas o palabras de ternura?, ¿Donde están esas personas que viven en soledad como yo?, nadie dice lo que siente y callan esperando el que dirán.

Quiero ser parte de una vida, de un proyecto a largo plazo, “busco arrendatario a tiempo completo que comparta corazón y buenas intenciones”, que pague con cariño a tiempo y no tenga deudas afectivas, que no esconda sus defectos o aparente ser un noble; hoy con tanta tecnología se puede leer el ADN.