jueves, 12 de abril de 2007

LA CONFIANZA



La confianza es algo difícil de describir y afecta nuestra vida diaria.

Y las relaciones interpersonales pasan por el tema de la confianza.

Las relaciones con los amigos se basan en la confianza mutua, la persona te estima y entiende, está disponible cuando la necesitas y no haría nada (al menos concientemente) para lastimarte. Se trata de compartir tiempo, actividades, objetivos mutuos cimentados en una confianza de años.

En las relaciones de pareja, la confianza (a mi juicio) es fundamental, es lo que permite construir en conjunto y descansar en la otra persona, lo que te hace sentirte cobijado, acompañado y seguro.

Y ¿que pasa cuando la confianza se rompe?
¿Cómo nos afectan las traiciones, desengaños, deslealtades y mentiras a largo plazo?

Es como cuando uno acostumbra comprar un tipo de harina (por dar un ejemplo), y te sale un paquete lleno de polillas, lo lógico sería que te olvides de esa marca y no la compres más.

Para las amistades la cosa es más difícil porque hay sentimientos involucrados, las cosas suelen ser mas drásticas, pero al menos hay mas voluntad en tratar de solucionar los quiebres.

Para relaciones de pareja la cosa es peor, normalmente los sentimientos hacen que la relación perdure, pero quedan resentimientos latentes que pueden hacer resquebrajarse hasta la estructura más sólida.

Siempre hay para todos los casos argumentos como: voy a cambiar, cometí un error, tenía unas copas de más, son los medicamentos, soy bipolar, o vaya a saber uno que.
Y entonces, después de tanto bla bla viene el tema de fondo:
¿Cómo se recupera la confianza?
¿Es posible cerrar las heridas del camino y retomar al relación sin siquiera pensar en el pasado?
¿Cuales son sus secretos para superar las crisis, o es que acaso somos intransigentes que tiramos todo por la borda?.


martes, 10 de abril de 2007

EN LA PLAZA



Aquí pasó algo. Aquí, en este mismo asiento,
yo vi tu mirada volar, y luego nada.
En esta misma plaza ocre otoñal,
donde ahora no hay nadie,
solo las hojas secas, el silencio y yo.

Salí de camino al cielo, para ver si te encontraba,
y te vi de lejos bajo un cedro centenario.
Miré con tristeza tus ojos que aún brillaban,
y acusaron tu secreto,
esa soledad tan tuya, despertaba,
de un profundo sueño: la vida.

Ya no estabas, te llamé ...
Lo recuerdo como si fuera ayer:
avenidas de cemento, tu silla de ruedas,
árboles perfumados de orina y cerveza,
entre humo de marihuana,
dulce, donde saciar tu sed.

Tu boca de cenizas ahora no quema mis labios,
sabes a rosas secas, tristes y traposas.
Triste mi sueño despertar conciente,
de un beso que podría haber sido eterno
y una separación aun en vida.

Mas la vida hiere, deja el dolor, y huye.
Se esconde y se evade en la sombra,
como tus tristes versos e insomnios perpetuos.

Y ahora que ya despierto, que como niebla olvido...
fugaces mis ojitos de cielo miran el infinito,
porque todo fue un sueño, porque despierto y miro la luz,
!Porque quiero todo!.

Ahora voy a sentarme junto al río,
y miraré pasar el agua,
soñaré que veo a través de ella,
un anillo en el fondo del agua.

sábado, 7 de abril de 2007

Detener el tiempo de compartir



No he determinado nada, por el momento solo quiero escarbar en el tiempo que juntos compartimos y revisar nuestro comportamiento durante ese recorrido.
Y por lo mal que lo he pasado, es que quise detener aquí mi tiempo de compartir contigo.

En esas fracciones de tiempo juntos, nos desnudamos (hablo por mi) y mostramos nuestra intimidad, conocimos algo de ambos, el lado bueno y el malo, la verdad y la mentira, lo real y lo irreal y porque no decirlo la locura y la irracionalidad.

Es triste escribir que para mi fueron más los malos momentos que vivimos juntos que los buenos. No negaré que los momentos buenos fueron excepcionales y te lo agradezco por haberme acompañado y hacerme feliz, pero no puedo dejar de reconocer que los malos momentos me dejaron un sabor amargo aun difícil de tragar.

Esto me llevará a meditar, concluir y asimilar nuevas decisión sobre valores y emociones antes no vividas y experimentadas. También a mirarte de lejos y volver a dormir solo por un tiempo.

Haré un balance de lo bueno y lo malo y decidiré que es lo mejor para mi y lo que realmente me corresponde hacer desde hoy en adelante.

Todos actuamos de acuerdo a nuestros propios valores, creencias y expectativas y la forma de eliminar el sufrimiento por estas diferencias es dejar de tener expectativas sobre ti. Entender que actúas bajo tus propios términos y que tu forma de ver la vida NUNCA será igual a la mía.

Hay personas que son lobos con disfraz de oveja.
Te abrí mi corazón de par en par, como casa que hasta en la noche tiene abiertas sus puertas y la probabilidad de que entrara un ladrón a mi corazón y lo hiciera pedazos... y fue real.

Seguiré amando, confiaré en los demás y seguiré siendo inocente como una paloma... pero ahora cauteloso como una serpiente.